domingo, 29 de diciembre de 2013

Aikijujutsu y Osae waza, las exóticas técnicas de inmovilización de Takeda Sokaku

Daito ryu Aikijujutsu 大東流合柔気術 es una escuela que alcanzó bastante popularidad en la segunda parte del s.XX debido a su conexión con el Aikido de Ueshiba Morihei sensei. En 1859 viene al mundo Takeda Sokaku 武田惣角, el responsable de “revivir” la escuela. Daito ryu es una recopilación de lo que hasta la fecha sobrevivió como ente marcial en el Aizu han y le fue transmitido desde niño. Daito ryu no están considerado un koryu, por ser su fecha de fundación posterior a 1868, pero mantiene un sabor tradicional interesantísmo, sobre todo por sus espectaculares técnicas de inmovilización, el osae waza.

Takeda Sokaku se formó en Sumo, Mizu no shinto ryu Jujutsu, Shinmyo ryu Jujutsu, Oshikiuchi, Onoha itto ryu, Mizoguchi ha itto ryu, Koshu ryu Gungaku y Takeda ryu Gunpo estudiando con expertos como Shibuya Toma (maestro de Onoha Itto ryu), Sakakibara Kenkichi (maestro de Jikishinkage ryu) y Tanomo Saigo (sacerdote y maestro de Oshikiuchi, conocido en la época como Hoshina Chikanori). 

Se acostumbra a tratar al Oshikiuchi 御式内 como el verdadero corazón técnico del estilo, y a las técnicas de hanza handachi e idori como las más antiguas de la tradición Takeda, en Aizu. El cuarto shogun Tokugawa Ietsuna (1641-1680) auspició las técnicas de oshikiuchi, enseñadas por el señor de Aizu, Hoshina Masayuki, durante más de 20 años en la castillo de Edo. Allí enseñó hanza handachi, las técnicas secretas del Aizu han (otome). Se trataba de movimientos específicamente diseñados para ser empleados como defensa antes ataques repentinos mientras un oficial se encontraba sentado. La estricta etiqueta de la corte impedía desplazarse de pie en una sala con presencia de oficiales de alto rango. De ahí, la creación de técnicas de protección para tal efecto. Este catálogo selecto, cuya práctica fue prohibida fuera de los muros de palacio, fue únicamente enseñado a hatamoto (samurai de alto rango), guardaespaldas de ambos sexos y burócratas de alto rango para que solucionaran conflictos usando el mínimo esfuerzo. Estos métodos eran llamados aiki inyo ho 合氣之陰陽法. Aunque esto pueda parecer poco realista, lo cierto es que la técnica, usando fuerza física o sutiles métodos de par de fuerzas, debían ser lo más discretos y resolutivos posible. Métodos parecidos, los encontramos en Asayama Ichiden ryu, Katayama Hoki ryu, Yagyu Shingan ryu o Takagi Yoshin ryu. A medida que el periodo Edo avanzaba, incluso llegados a esta época (s XIX), acababa, las técnicas de jujutsu, y por qué no decirlo, el bujutsu en general, perdían fuelle y popularidad, y ganaban en pasividad. 

Los kata estudiados en el Oshikiuchi presentaban a los protagonistas sentados en seiza, o bien uno en seiza y el otro de pie, atacando. Los empeines permanecían completamente estirados, no levantados sobre el metatarso como en las escuelas pre-Edo. Esta actitud era agresiva, de combate, nada adecuada en la etiqueta aliñada por la familia Ogasawara en el Japón Edo. 

En cualquier caso, Saigo Tanomo (Hoshina Chikanori, 1829-1905) era a finales de Edo Jidai, y en plena disolución del Aizu han (1871) un monje shintoísta en el templo de Nikko Toshogu, así como un alto mandatario político y religioso en el seno de Aizu. En un templo, fue donde tuvo el primer encuentro con Takeda Sokaku (1858-1943), ya entonces un joven experto practicante en diversas disciplinas, sobre todo el kenjutsu. Saigo, gratamente impresionado por las habilidades de Sokaku, lo contrató como guardaespaldas personal. En realidad, era un motivo que encubría realmente el propósito de Saigo, que era transmitirle las técnicas de Oshikiuchi que el abuelo de Sokaku, Soemon, le había transmitido. No se sabe a ciencia cierta qué enseñó exactamente Saigo a Sokaku, ya que el mismo término Oshikiuchi (御式内 conduce a controversia. El kanji O significa honorable, pero también puede ser entendido como Go, de Goten (palacio). Shiki significa ceremonia y uchi interior. El sustantivo puede traducirse entonces, de forma genérica, como las buenas/honorables maneras de palacio/interior. Todo apunta a que no se trata de técnicas de combate, sino de normas de protocolo utilizadas en la familia Takeda. Pero si fuera simplemente así, tampoco se entiende como Saigo Tanomo, siendo un simple monje únicamente conocedor de las finas maneras de la corte, saliera indemne de la aniquilación del Aizu han y el asalto al castillo de aizu durante la guerra Boshin (1868) y tuviera la posibilidad de enseñar a Sokaku. La polémica, así pues, está servida. No obstante, y a lo que nos atañe en este texto, Takeda Sokaku desarrolló un tremendo sistema de jujutsu, mezclando la herencia militar del Takeda ryu Gunpo, sus estudios de Oshikiuchi, posiblemente su experiencia en Asayama Ichiden ryu en el seno de Aizu, Itto ryu, Jikishinkage ryu y Hozoin ryu. A su método le llamó, Daito ryu Aikijujutsu.

Las diferentes lineas que hoy enseñan Aikijujutsu, lo hacen con sistemas técnicos diferentes. Mientras Takumakai basa sus enseñanzas originales en el Soden (11 volumenes que aglutinan los conocimientos que adquirió su fundador Takuma Hisa), otras dividen en shoden, chuden, soden, y diferentes subdivisiones. En cualquier caso, los estadios básicos de Daito ryu se asemejan al jujutsu básico de muchas escuelas, para luego adentrarse en las sutilezas y la dualidad de fuerzas del aiki no jutsu. Más adelante, tanto hiden ogi no koto como goshin yo no te o soden estudian los más enrevesados métodos de inmovilización, que en muchos casos rozan lo inaudito, pero que suponen un interesante estudio de la anatomía del osae waza y sus posibilidades mezclando a partes iguales la pericia física con los métodos de intimidación psicológica del In'yo gogyo setsu 陰陽五行説.

Takeda desarrolló dentro del Aikijujutsu un catálogo “infinito” de técnicas de inmovilización que completaban los niveles soden no maki y kaiden. Algunas opiniones proponen que este extenso trabajo de Takeda fue inventado por él mismo, utilizando su genial pericia y creatividad, y de esta manera poder seguir cobrando pequeñas “fortunas” por cada técnica enseñada. Recordemos que Takeda vivía de la enseñanza, y que no dejaba que le fotografiaran, y mucho menos mostrando las técnicas, que ejecutaba tan sólo una vez. Su conocimiento era exclusivo, y caro. Muy caro. Su técnica propone inmovilizar y “anudar” al adversario, vencido previamente mediante fuertes atemi a centros nerviosos y palancas sutiles. Manos y piernas se entrelazan, para forzar las articulaciones al máximo hasta el punto de dislocar y romper. No son técnicas letales si uno no decide motu propio poner punto y final, pero sí logran someter al adversario al antojo de quien las ejecuta amenazando constantemente su equilibrio físico y psicológico (kurai zume) hasta someterlo, y por ejemplo poder atarlo usando el hojojutsu, o en el peor de los casos, provocarle la muerte.

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